Un año casi ha pasado desde la última vez que escribí, supongo que las sensaciones profundas se vuelven mundanas cuando vivimos constantemente en el fondo de un vaso, supongo que quizá habría de cambiar ligeramente la orientación de esto y escribir mas asiduamente los pensamientos profundos. Es complicado plasmar pensamientos profundos cuando no todo el mundo conoce el mundo interior que ocasionalmente me inflama, tantos problemas, preocupaciones, movidas en general... supongo que algún día me quedaré calvo o loco, casi mejor prefiero la segunda, no me veo sin pelo, con todos mis respetos hacia los señores alopécicos, pero necesito algún sitio de donde poder darme tirones en los momentos de estrés mas profundo.
Respirando profundamente intentamos ver el mundo desde otra perspectiva, intentando contemplar el asunto que nos preocupa desde un punto de vista mas objetivo y mas neutral.
De cualquier modo aqui no creo que entre demasiada gente, si al menos uno me lo pide xD tendré que actualizar esto mas a menudo, pero por lo general es simplemente un lugar donde plasmo pensamientos y paranoias, sobre todo esto último, a partir de ahora intentaré hacer lo que he dicho en el primer párrafo...
Supongo que las preocupaciones y estreses, o por el contrario, el esparcimiento y el ocio completo provocan falta de pensamientos profundos, la mundanalidad me invade ocasionalmente, impidiendome ver la vida desde la perspectiva bohemia y bella desde la que me gusta observarlo generalmente todo, pero es complicado pensar claramente con el mundo rodeandote y sin que pare de girar todo, tengo que encontrar la manera de escaparme, me pregunto si recogiendo un poco mi cuarto podré desenterrar el sofá y de esta manera encontrar un lugar medianamente cómodo para meditar. Meditar, pensar, dialogar con mi yo interior, supongo que divagar sobre nada en concreto, a eso se le llamarán vacaciones según yo, quizá no sea lo que todo el mundo pueda llamar vaciones, a las que muchos puedan relacionar con viajes, playa, diversión y esparcimiento, bueno, no paro de pensar, no dejo de reflexionar, y mucho mas de lo que me gustaría pienso cosas que no me gustan, vacilaciones relacionadas con lo que he dicho antes, cosas que no deberían preocupar a alguien que se dice despreocupado, estaré madurando? me estaré haciendo viejo? me gustaría pensar que no es así, y considerarlo un mal pasajero, y que cuando esto pase será algo genial que recordaré como una etapa de mi vida en la que tuve que luchar contra infinidad de demonios interiores.
Exacto... Interiores... Todas las preocupaciones, movidas, y demás cosas pierden importancia si cambiamos el punto de vista, incluso puede que tomen una nueva dimensión para cada persona, como sujetos, todos tenemos preocupaciones distintas, pero también hay que pensar que si analizamos todos los problemas normalmente encontramos su base en los demás, no tenemos dinero, porque alguien no nos da trabajo, o porque no somos lo bastante emprendedores para crearnoslo nosotros mismos... Si estamos tristes, no tenemos quien nos alegre, o quizá no queremos alegrarnos nosotros solos... Si estamos aburridos, no tenemos quien nos divierta, o quizá en nuestra obcecación de continuar con nuestro problema en mente nos negamos a ver la solución que normalmente está delante de nuestras narices y que normalmente se soluciona con la misma base, esta idea se resume en tres sencillas frases:
No pensar demasiado.
Tómatelo con calma, mañana será mejor.
Hay tiempo, si hoy no lo consigues, mañana entonces (vease mañana, vease cuando sea)
En resumen, nunca hay una oportunidad única, siempre hay un mejor mañana, y todas, absolutamente todas las respuestas están en nosotros mismos, siempre que queramos verlas.
Creo que he divagado demasiado, ahora podréis entender un poco porqué estoy tan loco, supongo que yo mismo falto a una de las premisas que he propuesto arriba, pero al fin y al cabo si mi cabeza se queda quieta exploto, así que haré lo posible por tomarmelo con calma por lo menos.
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lunes, 14 de diciembre de 2009
jueves, 13 de noviembre de 2008
Idilio furtivo (al otro lado del desvelo)
Noche cerrada invernal
no por ello mas allá de las 22
apenas unas luces de farola alumbran esta fria tarde
entre el amarillo brillar de los candiles y el borroso de mi mirada se forma este magico ambiente.
Estoy bastante nervioso porque nunca te he visto, si bien una vez nos encontramos, no se ni como ni porque parece que de siempre te conozca, estas sentada con algo entre las manos, me he acercado para enfatizar nuestra animada charla, y sin saber como ni porqué, te he besado.
Recuerdo tu afilada mirada, tu cortante sonrisa, tus suaves palabras.
No recuerdo el calor de tu piel, ya que esa noche debía hacer bastante frío, aunque no recuerdo haber temblado.
Sin saber como ni porque salgo volando, desaparezco y te pierdo de vista, desapareces y no puedo verte, de repente estoy lejos, no demasiado lejos, sigo viendo las farolas y el brillar de la noche borrosa.
Me he encontrado con alguien a quien no deseaba ver tanto, da igual lo que esté hablando, no puedo dejar de pensar que estás cerca y no puedo verte, que no estás mas lejos de lo que mi imaginación te haya dejado marchar.
Sigo caminando y te vas mas lejos, entonces comprendo que esta noche no te volveré a ver, pero no dejaré de buscarte, estoy con alguien que conozco muy bien, pero no por ello dejo de pensar en ti, te he besado por la espalda, tu has vuelto la cabeza, no puedo olvidarlo, no se como ha pasado, no recuerdo el calor de tu piel, pero tampoco recuerdo bien el frío.
Luces confusas y ruido intentan distraerme, una situación bastante extraña, pero muy típica de este entorno, tarea que hago con diligencia mientras las preocupaciones me embargan, entonces un nuevo ciclo de paranoya comienza, no por ello dejo de imaginarte.
Me doy cuenta de que no te conozco, pero parece que de toda la vida lo hiciera, no recuerdo de que hablabamos, pero recuerdo tu afilada mirada, no se que pasó, solo se que en un descuido, te besé.
Ahora me despierto, voy a volver a dormirme a ver si con suerte repito.
no por ello mas allá de las 22
apenas unas luces de farola alumbran esta fria tarde
entre el amarillo brillar de los candiles y el borroso de mi mirada se forma este magico ambiente.
Estoy bastante nervioso porque nunca te he visto, si bien una vez nos encontramos, no se ni como ni porque parece que de siempre te conozca, estas sentada con algo entre las manos, me he acercado para enfatizar nuestra animada charla, y sin saber como ni porqué, te he besado.
Recuerdo tu afilada mirada, tu cortante sonrisa, tus suaves palabras.
No recuerdo el calor de tu piel, ya que esa noche debía hacer bastante frío, aunque no recuerdo haber temblado.
Sin saber como ni porque salgo volando, desaparezco y te pierdo de vista, desapareces y no puedo verte, de repente estoy lejos, no demasiado lejos, sigo viendo las farolas y el brillar de la noche borrosa.
Me he encontrado con alguien a quien no deseaba ver tanto, da igual lo que esté hablando, no puedo dejar de pensar que estás cerca y no puedo verte, que no estás mas lejos de lo que mi imaginación te haya dejado marchar.
Sigo caminando y te vas mas lejos, entonces comprendo que esta noche no te volveré a ver, pero no dejaré de buscarte, estoy con alguien que conozco muy bien, pero no por ello dejo de pensar en ti, te he besado por la espalda, tu has vuelto la cabeza, no puedo olvidarlo, no se como ha pasado, no recuerdo el calor de tu piel, pero tampoco recuerdo bien el frío.
Luces confusas y ruido intentan distraerme, una situación bastante extraña, pero muy típica de este entorno, tarea que hago con diligencia mientras las preocupaciones me embargan, entonces un nuevo ciclo de paranoya comienza, no por ello dejo de imaginarte.
Me doy cuenta de que no te conozco, pero parece que de toda la vida lo hiciera, no recuerdo de que hablabamos, pero recuerdo tu afilada mirada, no se que pasó, solo se que en un descuido, te besé.
Ahora me despierto, voy a volver a dormirme a ver si con suerte repito.
domingo, 21 de septiembre de 2008
La pena que me consuela II
Como el infinito baile trascendental que posa a los astros en sus delicadas orbitas, como la brusca tormenta de finales de verano...
La lluvia de almas que se van a destrozar al contacto con el suelo para volver al poco de nuevo al ciclo que acabará dandoles forma de nuevo.
Cuando llegue el calor tomaré impulso de nuevo hasta mi celestial morada para coger carrera, esperando el momento para caer de cabeza lo mas fuerte posible, para reventar y salpicar todo mi alrededor, para volver a subir, para volver a bajar, para volver a sentir y mi nube dejar.
Sea breve el descanso, sea breve la calma sea pronta la prisa sea llana la brisa.
La lluvia de almas que se van a destrozar al contacto con el suelo para volver al poco de nuevo al ciclo que acabará dandoles forma de nuevo.
Cuando llegue el calor tomaré impulso de nuevo hasta mi celestial morada para coger carrera, esperando el momento para caer de cabeza lo mas fuerte posible, para reventar y salpicar todo mi alrededor, para volver a subir, para volver a bajar, para volver a sentir y mi nube dejar.
Sea breve el descanso, sea breve la calma sea pronta la prisa sea llana la brisa.
La pena que me consuela
Pena, tristeza, soledad, son apenas varios nombres para llamar a mi compañera, que siempre me acompaña y que siempre me guarda, me cuenta que el mundo no es justo, pero tambien que hay casos mas preocupantes.
Mi pena, mi tristeza y mi soledad, mis sueños, mi imaginar, sentirse frustrado no es la peor de las condenas, ademas puedes sentirte olvidado del mundo y dejado de la mano de una mala condena, atrapado en un ciclo sin puerta visible ni camino conocido, donde acaben los pasos, donde acaben los dias, si tenga remedio o salida, es algo que nadie sabe, pero si alguien lo supo, o lo ha olvidado o no quiere contarlo.
Mi pena, mi tristeza y mi soledad, mis sueños, mi imaginar, sentirse frustrado no es la peor de las condenas, ademas puedes sentirte olvidado del mundo y dejado de la mano de una mala condena, atrapado en un ciclo sin puerta visible ni camino conocido, donde acaben los pasos, donde acaben los dias, si tenga remedio o salida, es algo que nadie sabe, pero si alguien lo supo, o lo ha olvidado o no quiere contarlo.
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